En el mes de mayo en México hay muchas celebraciones, desde el 1° de mayo que se trata de una fecha internacional hasta el 23 “Día del estudiante” que es una celebración muy local y aparentemente no oficial ya que, incluso dentro del país he encontrado personas que no conocen o celebran esta fecha.

Pero por el título de la entrada entenderán que quiero referirme al 15 de mayo, que según la historia se instituyo como festividad oficial en el año 1918, hay varias teorías sobre la elección de esa fecha, inclusive algunas mencionan que tiene orígenes católicos, sin embargo, fue por decreto presidencial de Venustiano Carranza que celebramos en México el 15 de mayo el día del maestro.

Para quienes leen que no son mexicanos, es importante resaltar que, además de ser un día inhábil en las escuelas, los maestros reciben regalos y celebraciones, no sólo de su centro de trabajo, de los padres de familia y del gobierno; a pesar de que el respeto por la profesión cambió aún podría considerarla una festividad relevante por lo menos en el ámbito magisterial.

Cuando era pequeña, para mí la fecha solo era una excusa para no tener clases, tal vez un motivo para celebrar con algunas de las personas en mi familia que eligieron esta profesión. Así crecí escuchando historias de, cómo se iba perdiendo el respeto y admiración por el maestro a lo largo del tiempo, y cómo los propios maestros estaban desvalorizandosu profesión, misma que décadas atrás fue tan honrosa. Ese tipo de conversaciones entre muchas otras me hizo llegar a la conclusión que, yo ¡jamás sería maestra! Afirmación que me acompañó durante muchos años.

No voy a aburrirles con los detalles de mi cambio de vida, basta afirmar que sí, la vida es inesperada y por eventos inesperados descubrí la maravillosa experiencia de enseñar. Enseñar que es la actividad principal de un maestro, pero ¿qué significa? Para este verbo según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, ofrece varios significados, en mi opinión el mejor es: guía para obrar en lo sucesivo (1).

Un maestro es guía, cualquiera que sea la materia y no hablo únicamente del contexto académico, la increíble actividad de guiar a alguien para tener una referencia en el futuro de cómo hacer las cosas, e incluso no hacerlas, yo he tenido maestros de este tipo y también les estoy agradecida.

Guiar a mis alumnos a través del aprendizaje de mi propio idioma, enseñarles de la cultura con el propósito de comprender mejor la lengua, me ha regalado enormes satisfacciones.

Desde hace algunos años en ZALOA Languages, he tenido la fortuna de conocer a grandes maestros; de todas estas personas he aprendido que no se requieren títulos académicos para enseñar, no son los mejores los que tienen importantes acreditaciones educativas; encontré que los mejores maestros son los que tienen dentro la pasión por guiar, quienes usan las herramientas de su vida para compartir conocimiento, en nuestro caso idiomas, son aquellos que saben que motivar es más importante que memorizar, los que descubren la capacidad de inspirar.

Descubrí que “maestro” es mucho más que un trabajo o una profesión, es más profundo, es una pasión que te alcanza, te llena de recompensas intangibles, ojalá todos tengamos la oportunidad de ¡SER MAESTROS!

(Con el verbo ser, no estar) 😉

 

 

BIBLIOGRAFÍA:
(1) https://dle.rae.es/?id=FdI00Or

NAYELI

Mi nombre es Nayeli, soy orgullosamente mexicana nací en CDMX pero crecí en el hermoso estado de Morelos, hablo español e inglés, un poco de francés y náhuatl, estoy aprendiendo actualmente italiano y alemán.
 
Me encanta viajar, escribir, hacer yoga y cuando tengo tiempo también comer y cocinar. Me apasiona compartir mi cultura y tradiciones, cambiar la perspectiva de mi país compartiendo las cosas positivas que existen.
×